domingo, 8 de septiembre de 2013

Tate quieta, cojones

Si no sabes inglés, tate quieta, cojones, tate quieta, no le quites el trabajo al traductor para decir wachi wachi wachi café con leche porque eso no está bien, eso está muy feo. Tu marío ya dijo que eschamos trabajandou en ellou y se quedó tan fresco, tú te haces la chula no poniéndote los auriculares y la lías parda. Nos vais a achicharrar la cara de la vergüenza que pasamos, cagon la leche que sus dieron. Taos quietos, ¿no? Yo creo que sí. Que no sois los Morancos, coño. Nada más que por el ridiculazo que habéis hecho no os merecíais los Juegos Olímpicos. A tomar mucho por culo los Juegos Olímpicos. Taos quietos con el inglés, de verdad, so sucios, que sois unos sucios.

viernes, 23 de agosto de 2013

El Twitter y el hambre

Ha dicho la alcaldesa de Cádiz que mucha gente que pide ayudas públicas para comer tiene cuenta de Twitter. "Eso cuesta dinero, ¿no?", ha preguntado. No voy a entrar en lo facilón y demagógico del hambre (ay, ay, ay, pobreticos), tampoco en que efectivamente hay "profesionales" de las ayudas públicas (el pueblo no es un ente limpísimo, qué va, el pueblo es el que ensucia las paredes y luego protesta porque no las limpian). En lo que sí voy a entrar es en que la alcaldesa Teófila identifique Internet con un lujo (y de los caros) y piense que, quien pasa hambre, no puede tener una cuenta en Twitter: que ha de estar mano sobre mano, llorandico, o lanzando dentelladas a las moscas para alimentarse. Ceporra la tía. Lo mismo para ella el mando a distancia es una varita mágica que transforma las imágenes de la televisión a la que los pobres no tienen derecho. Que se levanten y le den al botón.

jueves, 22 de agosto de 2013

Me tienen fritico

-Oye, Cameron.
-Dime, Mariano.
-No, no, llámame Rajoy; yo te he llamado a ti Cameron.
-Bueno, pues dime, Rajoy.
-Cucha que te diga: tú sabrás la que tengo liada con un tesorero que tuve, ¿no?
-¡Uh! ¿Que si lo sé? Lástima me das.
-Gracias. Pero yo es que quería pedirte un favor.
-A ver, echa.
-Que la liemos gorda con Gibraltar, por desviar la atención.
-Joder, Mariano...
-¡Rajoy! Yo te llamo a ti Cameron.
-Joder, Rajoy... ¿No se te ha ocurrido otra cosa? ¡Qué topicazo!
-Ya, pero es que eso mola mucho al español, te lo digo yo.
-Bueno, si tú crees que así...
-Lo creo, lo creo. Es por descansar un poco de Bárcenas, que me tienen fritico.
-Venga, pues vale, la liamos, no hay problema. Oye.
-Qué.
-Me debes una, lo sabes.
-Claro, Cameron. Claro que lo sé. Muchas gracias. Qué bien hablas español, Cameron. ¿Cómo está tu señora? ¿Oye? ¿Cameron? ¿Oye?... Joder, qué prisas.

jueves, 15 de agosto de 2013

Pero mira qué cachorritos más hijos de puta

Mientras en Valencia alzan el brazo fascista, los cachorritos del PP que fueron a apoyar a Cospedal aprovecharon para mofarse de un anciano preferentista estafado que se estaba manifestando. Por supuesto que no hay que privarse de tacharlos de verdaderos hijos de puta y de marranos, y, ya puestos, desearles grandes males en... por ejemplo... el ojete, no sé, un tumor que tarde años en matarlos y les haga aullar de dolor hasta enloquecer, todo eso en presencia de sus papis, y que el mal se extienda a las generaciones venideras de su sagrada familia y la de Rouco. Eso es lo suyo, merecen mucho desprecio y ninguna compasión. Ya está bien de confiar tanto en el ser humano, en ese pedazo de mierda que habita entre las bestezuelas y las avecicas del campo, no vale la pena.

domingo, 7 de julio de 2013

Putillas

He esperado unos días y nada. Ninguno de los dos periódicos provinciales de Jaén han escrito sobre La vida de Chomino —la comedia teatral de mi autoría (el texto), dirigida por el maestro Karames y protagonizada por unos actores, músicos y bailarinas de excelente factura—, que puso al público de pie en el Darymelia el pasado día 24 de junio. Se han hecho eco de otras obras de la III Muestra Escena Jaén, pero sobre La vida de Chomino han pegado un salto con el culo apretao. Lo habéis notado, ¿verdad?
En el caso del diario Jaén es “natural” y aberrante si tenemos en cuenta que su director, Juan Espejo, les tiene prohibido a sus redactores nombrar a Jesús Tíscar bajo ningún concepto. ¿Y por qué? Porque hace un tiempo tuve la osadía de hacer públicos los motivos de mi marcha de las páginas de opinión del Jaén: la censura bestial que el mencionado director ejerce. No he sido el único. Y a todos los desleales (o sea a los que, a pesar de todo, no seguimos riéndole las gracias) nos tiene en lista negra ese al que se le llena la boca de pluralidad y libertad cuando cree conveniente decirlo. “El periódico de todos los jiennenses”, reza el lema del diario Jaén. “Menos de los que Juan Espejo diga”, habría que añadir.
Pero ¿y el Ideal? Yo al Ideal no le he hecho nada. Tampoco he pagado redactores, a lo mejor es por eso. Creo que la prensa provincial ha terminado de hacerse putilla. Y no sólo por dinero. Los dos periódicos provinciales se deben una especie de respeto y posiblemente intercambian estampicas a la salida del colegio. Bueno, y ya con las teles es que ni me molesto en cabrearme, menudas furcias del partido que las manda.
¿Es tan importante, es tan imprescindible que el Jaén y el Ideal saquen tu trabajo? Pues mire usted, sí, vamos a dejarnos de gilipolleces. Primero, porque hemos formado parte de un exitoso acontecimiento cultural en esta capital estragada, y eso es de todos. Segundo, porque es nuestro trabajo de meses y nos conviene que se sepa que lo hacemos así de bien, igual que las romerías, los besapiés, los besapollas, los aceitajos y los partidos de fútbol. Y tercero porque La vida de Chomino la hemos hecho muchos, no sólo el cabrón del Tíscar, y me revuelve las tripas que un juanespejito cualquiera oculte así a mis compañeros porque le da la gana.
Agradezco al Viva Jaén, a Laciudad.info, a La Voz de Jaén, a Jaén Vive, a El Mundo de Andalucía, a Enjaen.es y a todos los que se me olvidan la atención que sí nos han prestado, sobre todo a Laciudad.info, que funcionó como ha funcionado toda la vida la prensa: con redactora y fotógrafo in situ.

jueves, 31 de enero de 2013

El Madrid, Angelina y el pisto manchego

Los partidos políticos españoles mayoritarios (mayoritarios por la fullería de Ley Electoral que los ampara, o sea mayoritarios en porquerías y latrocinios, en gachonazos a los que el servicio público les importa una mierda pinchada en un palo) han conseguido de nosotros, los votantes idiotizados, el más pueril y -por pueril- valioso enfrentamiento: yo del PSOE, tú del PP, aquellos de IU. Lo cual viene a ser exactamente igual que: yo del Madrid, tú del Barça, aquellos del Atlético; yo de Angelina Jolie, tú de Scarlett Johansson, aquellos de Natalie Portman; yo de la tortilla de patatas con cebolla, tú de la tortilla de patatas sin cebolla, aquellos no pueden ni oler la tortilla de patatas y son del pisto manchego. Etcétera. Esto, ya digo, a los políticos les viene de cojones, siempre y cuando el imbécil del PP, el gilipollas de Scarlett Johansson y el cipotón sin cebolla sean leales a sus pollás el día de las elecciones. Te agitan la banderica y te emocionas como una abuela. Lo de la convicción profunda y la ideología fundamentada ya no se lleva, ¿para qué, si la corrupción tarda en quitarlas de enmedio lo que Juancarlitos un paquidermo despistadillo? Particularmente, a mí se me suben los demonios y se me bajan las compasiones cuando oigo a esos mazacotes abotargados proclamar: "Yo soy del PSOE porque a mi abuelo lo mataron los fascistas" o "Yo soy del PP porque a un tío mío cura lo mataron los rojos", entre otras cosas porque a mí tu abuelo y tu tío me soplan mucho la polla, so mandria. Y porque así nos va. Mejor dicho: así nos llevan. Se ríen en nuestra puta cara, pero en las urnas se lo seguimos agradeciendo.

martes, 29 de enero de 2013

Los subnormales del "tanvía"

Y entonces llegan unos subnormales y dicen: Tanvía güeno..., tanvía güeno... Y había otros subnormales que decían: Tanvía malo..., tanvía malo... Y así se lo pasaban más guay que ná, mezclando los cuajarones de babas, que eran como clara de huevo fresquita. Pero es que, espérate, porque, rodeando a estos subnormales del colgajo, había otros subnormales con una papeleta en la mano, agitándola y preguntándose entre ellos: El tanvía qué es, ¿güeno o malo? Y algunos subnormales respondían: Güeno..., güeno... Y otros subnormales respondían: Malo..., malo... Y había discusiones y debates y cotorreo, y los subnormales se lo pasaban cada vez mejor, y reían, y protestaban, y se ponían tristes, y se olían los ojetes. Decían los subnormales: ¿Asque no sus dáis cuenta de que es güeno el tanvía? Y los otros subnormales decían: Posupuestísimo, posupuestísimo, pero es güeno poque es malo, posupuestísimo... Y aquello era una fiesta y un choteo del copón. Hasta que llegó el tanvía. Y se paró. Y ahora no es güeno ni es malo: es una mierda arrojada al rostro subnormal de los subnormales que, ya, a estas horas, están en otra cosa. Por lo demás: Eres haréeeeeen con luz de soooool en que cautivo se deshoja el cooooorazóoooon... Y por ahí, todo seguido.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Las manitas juntas

Mañana, día 1, hará un año que falleciste, tita monja; un año ya que te encontramos muerta y sin ojos en tu pisillo de seglar, con las tetas al aire, tan pipotudas, tan mantecosas, y el rosario colgado en la misma alcayata donde se te curaban los chorizos y la gula que te mandaban del pueblo las gentes agradecidas y feísimas a las que curaste con tu saliva milagrosa. Te fuiste con los santos tan ciega como viviste, amor mío, llena de Dios verdadero hasta en las babas que ya no podías controlar y que te devolvían a una infancia catastrófica de reglamentos y palmotazos en el chocho. Siempre supiste, mi vida, que el Cielo estaba en la tapa del ataúd que nos techa, y aún así te consagraste a las rosquillas piadosas, a las manitas juntas y a mi desamor, tita monja, tan bonita. Un año ya. Guardé tu dentadura y tus aromas en vidrios sagrados, ¿lo sabes?, y dejé como la patena la región cerebral que, a modo de bodega reverberante, reservé para tu voz de chiquilla anciana. Y aquí sigo, tita, tita monja. Suspirándote en Difuntos, corazón.

martes, 23 de octubre de 2012

Se te pone gorda

Oculto tras el consuelo que todo ser humano bien nacido debe brindar, abrazas a esa amiga de tu novia (sin tu novia delante) que está pasando un mal rato. Y se te pone gorda. Sí, amigo, sí: se te pone gorda. Un abrazo inocente, cariñoso, cálido, sin malicia, de hermanos; un abrazo de esos apretadicos y levemente cursis, de esos jipis, de esos en los que retrasas el frotamiento final de la espalda, señal de que ya quieres dejarlo. Se te pone gorda. La amiga de tu novia es un quesito por más que sufra, que llore, que lo esté pasando como los perros. Un quesito desvalido. Te la pone gorda. Hay que olvidarse de que eres un tío y de que está buena, hay que abrazarla porque está chunga y lo necesita, y tú también, qué gorda se te pone. Lo guay es pensar e incluso afirmar (cuando estás borracho, hijoputa) que la amistad asexuada entre pavo y pava es posible. Sí, muy bien, pero a ti se te está poniendo gorda. La pena no impide, qué va, que las tetotas se te aplasten en el pecho. ¿Y sabes qué? Ellas lo saben.

sábado, 20 de octubre de 2012

Tiempos cojonudos

Que no hay que grabar el trabajo de los antidisturbios, dice el Gobierno. Que luego van y se mofan de ellos los internautas. Que es por el bien de todos: de los maderos, para que no sufran, y de los internautas, para que no vayan al Infierno por cachondearse de las desgracias ajenas (eso está muy penado; no lo ha dicho Rouco, pero podría decirlo, lo va a decir, tú verás). O sea que las camaritas guardadas. Y la voz también, de paso. Y ya puestos, como no se va a permitir filmar, mejor no ir a manifestarse ni a rodear nada ni a exigir cosa alguna, ¿pa'qué? Como uno mejor se indigna es como se ha hecho de toda la vida: delante del telediario, pagándola con los fideos y con el currusco. Bueno. A este Gobierno se le sale lo fascista por los recuajos de las túrdigas, es lo que le pasa. Saca dictadura a la calle y la censura por el bien de la democracia en la que nunca ha creído. Este Gobierno le chupa los cojones a los tiempos cojonudos, militares, gloriosos. Me cago en sus muertos, oye.

jueves, 18 de octubre de 2012

Qué te parece



Me paras por la calle —a mí, que no me meto con nadie, que no le pregunto nada a nadie, que constantemente me estoy aguantando las arcadas que me produce la voz humana— para contarme que planeas escribir un libro sobre un poeta sevillano de mucho mérito y completamente desconocido para el gran público. Y, no satisfecho con el grado desmedido de grosería del que me has hecho víctima inocente, me preguntas qué me parece. A ver, me parece que eres un despojo de persona, alguien que no se merece el oxígeno ni el plato de comida que le ponen todos los días, con un proyecto de libro que me suda muchísimo la polla, ojalá se te sequen las entrañas ahora mismo y caigas fulminado y acabe de una vez este interrogatorio cruento y sarnoso al que me estás sometiendo sin razón de ser. Me parece bien, te respondo. Pero a ti te parece poco y me exiges que te diga más sobre lo que me parecen de verdad tus intenciones literarias. Bueno, pues ahí voy, mentecato.

lunes, 15 de octubre de 2012

Ruido al masticar



La España tuya que a la hora de la cena huele a tortilla francesa confeccionada en aceite del mes pasado se fregotea la entrepierna con agua de incienso y cacorra de esperanza antes de irse a dormir con sus sacramentos y sus transaminasas. Sabemos que mañana no será otro día, eso fijo, sospechamos que mañana será otra variedad de bilis en hilos sólidos para tejer vendas con las que curar la ceguera. Y que durante la noche más de un líder se habrá peído y sonreído en sueños tras rezar sus oraciones ateas, devotísimas, infecciosas, cucuruchas, incunables. Banales aquellos que atesoran sus penas y no las donan a cualquier oenegé de salvar armadillos y redimir mariconazos. Benditos los que hacen ruido al masticar porque significa que están comiendo el hambre para mañana. Morirse pajizo y callado será leyenda en papeleta de urna. Aventamos chalaúras y declaramos que se nos han escapado las palomas de la paz. Y a todo esto aún no hemos dado con la vena que rajarnos, no.

viernes, 12 de octubre de 2012

Oléis bien



Sois unos mierdas. Oléis bien, pero sois unos mierdas, unos asquerosos. Eso no sería malo, al menos no del todo, si prescindiésemos de que, además, sois unos caraduras. Lamentablemente no podemos prescindir de eso. La caradurez la lleváis en la masa de la sangre, adquirida en los burdeles de vuestras personalidades de chulo. Tampoco sois unos caraduras cualquiera, no, sino de los peores. De esos caraduras convencidos de que los demás, todos, son gilipollas. Ese tipo de caradura es repulsivo, merece la cárcel. Es el caradura de: Yo listo, tú tonto. Tú chillas, yo cobro. Yo caradura, tú muertohambre. A eso habéis reducido la conciencia ideológica que nunca habéis tenido, peazo hijoputas. Nos os diferenciáis. Ya no. Os gritamos no te creo y hacéis por oír qué grande eres. Sois unos mierdas y en vuestra casa lo saben, pero se callan. So mierdas.